Team VÖLKEL en el Rally Dakar 2026
El Rally Dakar 2026 ha terminado. Dos semanas, miles de kilómetros, calor, polvo y noches largas y, al final, un resultado claro: los seis vehículos del Team VÖLKEL han llegado a la meta.
Lo que en la lista de resultados parece algo frío y escueto fue, en realidad, un proyecto que comenzó mucho antes de la salida y que exigió al máximo a cada persona del equipo.
El camino hacia el Dakar: llegar, preparar, enfocarse
Antes de que el primer motor arrancara en Arabia Saudí, ya llevábamos muchos kilómetros a nuestras espaldas. De Colonia, pasando por Berlín, hasta Yeda; y después, rumbo a Yanbu. Solo allí volvió a reunirse todo el equipo.
La entrega de los vehículos marcó la transición de la planificación a la realidad. A partir de ese momento, todo fue cuestión de detalles: revisar, ordenar, llegar. El campamento se convirtió rápidamente en algo más que un lugar. Se convirtió en nuestro hogar móvil y en nuestro taller para las próximas semanas.
Después llegaron las verificaciones administrativas, la inspección técnica y el scrutineering. Cada movimiento fue preciso, cada mínimo detalle se comprobó. Cuando todos los vehículos recibieron el visto bueno final, quedó claro: ahora sí empieza de verdad el Dakar.
El equipo y nuestro line-up 2026
Tomamos la salida en 2026 con seis vehículos. Tres Mercedes Clase G formaron el núcleo deportivo del equipo: el nuevo VÖLKEL Clase G #765 con Ulrich Schmidt y Brigitte Reitbauer, el Clase G “Jacky Ickx” #708 con Jörg Sand y Onno den Boer, y el Clase G #764 con Pawel Kosminski y Bartek Balicki. El conjunto se completó con el Lada Niva #778 con Sladi Miljic y Marcel Adelmann.
Igual de decisivos fueron los dos camiones de asistencia: el Fast Response Truck #923 y el Fast Camp Truck #918. Fueron taller, almacén de repuestos y la columna vertebral de todo el proyecto. Sin ellos, no habría sido posible ni un solo día de carrera.
Salida, ritmo y la realidad del Dakar Classic
El prólogo ofreció la primera impresión real. Corto, pero sincero. Después llegaron las primeras etapas y, con ellas, la realidad del Dakar Classic.
Aquí no se trata de máxima velocidad, sino de precisión. Navegación, ritmo constante, decisiones limpias. Pinchazos, pequeños temas técnicos y jornadas largas formaron parte de ello desde el primer día.
Lo importante fue: todos los vehículos salieron adelante. El equipo encontró su ritmo, los procesos encajaron y la confianza creció. Sin un inicio espectacular, pero sí estable. Y eso es exactamente lo que cuenta en el Dakar.
Etapas maratón y segunda semana: cuando se pone serio
Las etapas maratón fueron la primera gran prueba. Sin ayuda externa, sin atajos. Lo que no se repara por la noche, al día siguiente no continúa.
De noche se trabajaba con las herramientas; de día esperaban dunas, arena blanda y piedras ocultas. Cada decisión tenía consecuencias. No todo salió perfecto, pero nos mantuvimos operativos.
La segunda semana tampoco se lo puso fácil a nadie. Llegadas tarde al campamento, contratiempos técnicos, poco sueño. Aun así, el equipo se mantuvo sólido. Los problemas no se discutían: se resolvían.
Camión 918: dado por perdido y de vuelta
Un momento representa este Dakar. Etapa 9. El camión de asistencia 918 es remolcado hasta el campamento. Avería de motor.
En muchos casos, eso habría sido el final. En su lugar, se tomó una decisión clara: lo intentamos.
Pronto quedó claro que la reparación solo sería realista con apoyo externo. El camión fue llevado a un taller local, donde el motor se reparó bajo una enorme presión de tiempo. En paralelo, el equipo gestionó la organización: coordinación, autorizaciones, ventanas de tiempo. Todos sabían lo que estaba en juego.
El plan funcionó. El camión 918 regresó, obtuvo el visto bueno, volvió a tomar la salida y, al final, cruzó realmente la línea de meta final. Una mezcla de capacidad de decisión, confianza y colaboración más allá de los límites del equipo.
Conclusión: seis vehículos, un logro
El Dakar Classic no recompensa los momentos ruidosos. Recompensa la preparación, la precisión y la constancia.
Nuestra conclusión tras 2026: el resultado es más que una posición. Es la suma de la planificación, la asistencia, el trabajo en equipo y la capacidad de mantener la calma incluso bajo presión.
Seis vehículos en meta. Eso no es casualidad. Eso es Team VÖLKEL.