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Aflojar una rosca agarrotada: ¿qué funciona realmente?

Las roscas agarrotadas aparecen con frecuencia en el taller, el montaje y el mantenimiento. Un tornillo está atascado, gira con dificultad o, después de años de uso, ya no se puede mover. A menudo la causa es el óxido; otras veces, la suciedad, los flancos de rosca dañados o una unión que ha permanecido demasiado tiempo sin aflojarse.

Para evitar que un tornillo atascado acabe dañando el componente, es fundamental seguir el orden correcto: primero comprobar y preparar, después aflojar de forma controlada y, por último, evaluar cuidadosamente la rosca.

«En las roscas agarrotadas, la fuerza por sí sola no basta. Lo decisivo es aflojar la unión de forma controlada y comprobar después la rosca cuidadosamente».

Simon Siebert
Responsable de Producción y Aseguramiento de la Calidad

¿Por qué se agarrota una rosca?

Una rosca no se agarrota porque sí. Normalmente, el problema se produce por una combinación de fricción, suciedad y carga.

Las causas más frecuentes son:

  • Corrosión causada por la humedad, la suciedad y el oxígeno
  • Virutas, selladores antiguos, restos de pintura o depósitos de aceite
  • Tornillos colocados en ángulo
  • Un par de apriete excesivo
  • Una lubricación inexistente o incorrecta
  • Flancos de rosca dañados
  • Combinaciones de materiales como el acero inoxidable o el aluminio, que pueden tender al gripado

Esto ocurre especialmente en máquinas, vehículos, bombas, dispositivos o componentes situados en exteriores. Si una unión no se afloja durante un periodo prolongado, el óxido y los depósitos pueden adherirse cada vez con más fuerza a los hilos de la rosca.

¿Por qué la fuerza bruta es el camino equivocado?

Cuando un tornillo está atascado, recurrir a más fuerza suele parecer la solución más lógica. Un brazo de palanca más largo, un tirón fuerte o utilizar directamente una llave de impacto pueden resultar tentadores al principio. Sin embargo, en la práctica esto suele aumentar los daños.

Esto puede ocurrir:

  • La cabeza del tornillo se redondea
  • La herramienta resbala
  • El tornillo se rompe
  • La rosca interior resulta dañada
  • El componente requiere una reparación compleja

Es mejor detenerse brevemente, comprobar la causa y preparar correctamente la unión.

¿Cómo se afloja correctamente una rosca agarrotada?

El punto más importante es el orden. Cuanto mejor prepares la unión, menor será el riesgo de provocar daños.

  1. 1. Limpiar

    Elimina el óxido, la suciedad, las virutas o los restos de pintura con un cepillo, aire comprimido o un limpiador adecuado. Es especialmente importante limpiar la zona de transición entre el tornillo y el componente. El aceite penetrante debe poder entrar posteriormente por ese punto.

  2. 2. Aplicar aceite penetrante

    Pulveriza aceite penetrante, es decir, un aceite de baja viscosidad como WD-40 u otros productos similares, directamente en el espacio entre el tornillo y la rosca. Cuanto más precisamente llegue el producto a la unión, mejor podrá penetrar en los hilos de la rosca.

  3. 3. Dejar actuar

    En el caso de tornillos ligeramente atascados, a veces bastan unos minutos. En uniones muy corroídas puede ser conveniente dejar actuar el producto durante más tiempo.

  4. 4. Colocar la herramienta adecuada

    Utiliza un vaso, una llave de estrella o una punta de la medida adecuada. La herramienta debe encajar correctamente. Si tiene holgura, a menudo dañarás la cabeza del tornillo antes de conseguir aflojar la unión.

  5. 5. Mover con cuidado

    Al girar, la regla es no dar tirones. Mueve el tornillo cuidadosamente de un lado a otro. Afloja un poco, vuelve un poco hacia atrás y afloja de nuevo. De esta manera, el óxido, la suciedad y los depósitos pueden ir desprendiéndose poco a poco.

¿Puede ayudar el calor a aflojar la unión?

El calor puede ayudar cuando el óxido o una fricción elevada bloquean la unión. Al calentarse, el material se dilata ligeramente. En la práctica, a menudo se calienta el componente circundante para que la rosca interior se ensanche mínimamente. Después puede volver a aplicarse aceite penetrante y mover el tornillo con cuidado.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que el calor no es adecuado para todas las aplicaciones. Hay que actuar con precaución en piezas de plástico, juntas, superficies pintadas, componentes electrónicos, piezas revestidas o materiales sensibles al calor. En estos casos, el calor solo debe utilizarse de forma muy controlada o no utilizarse en absoluto.

¿Qué ocurre después de aflojar la unión?

Después de aflojarla, el trabajo no ha terminado automáticamente. Siempre debe comprobarse la rosca. Un tornillo nuevo debe enroscarse con facilidad, recto y de manera uniforme.

Presta especial atención a estas señales:

  • El tornillo se atasca al enroscarlo
  • La rosca se siente áspera
  • El tornillo no engrana correctamente
  • Algunos hilos de la rosca están visiblemente dañados
  • La unión ya no se puede apretar de forma segura

Los daños leves suelen poder repasarse con un macho de roscar o una terraja adecuados. Las dimensiones exactas son fundamentales: el diámetro, el paso y el tipo de rosca deben coincidir con la rosca existente.

Si la rosca interior ya no ofrece una sujeción fiable, normalmente no basta con repasarla. En ese caso, una reparación de rosca es la solución más adecuada.

Aflojar y reparar roscas agarrotadas con VÖLKEL

Una rosca agarrotada es un buen ejemplo de que las uniones fiables no se crean únicamente al enroscar el tornillo. Lo decisivo es que, después de aflojarla, la rosca vuelva a encajar con su pieza correspondiente, gire con suavidad y sujete de forma fiable.

Si una rosca solo está ligeramente dañada o sucia, puede repasarse correctamente con machos de roscar o terrajas adecuados. Para las roscas interiores se utilizan machos de roscar, mientras que para las roscas exteriores se utilizan terrajas. Además, los portamachos, los portaterrajas y los juegos de roscado permiten guiar correctamente las herramientas y utilizarlas de forma flexible.

Para las roscas interiores más dañadas se utilizan los sistemas de reparación de roscas V-COIL. Estos permiten restaurar roscas interiores arrancadas o dañadas sin tener que sustituir inmediatamente el componente.

Siempre es importante identificar con exactitud la rosca antes de mecanizarla. Solo cuando se conocen el tamaño, el paso, el material y el estado de la rosca puede seleccionarse la herramienta adecuada. Y cuando hay que actuar con rapidez: todos los productos VÖLKEL están disponibles inmediatamente en almacén.

La ventaja reside en la seguridad: trabajar con la herramienta adecuada evita seguir dañando los flancos de la rosca, realizar inicios de rosca desalineados y provocar roturas innecesarias de herramientas. De esta manera, una unión dañada vuelve a convertirse en una rosca que gira con suavidad y sujeta de forma fiable.

Conclusión: primero aflojar, después comprobar y, por último, reparar correctamente

Una rosca agarrotada no debe aflojarse por la fuerza. Es fundamental seguir un procedimiento correcto: limpiar, aplicar aceite penetrante, dejarlo actuar y mover la unión con cuidado.

Después de aflojarla se puede determinar si la rosca puede seguir utilizándose, si debe repasarse o si necesita una reparación. Los daños leves pueden corregirse con machos de roscar o terrajas VÖLKEL adecuados. Para las roscas interiores más dañadas resultan útiles los sistemas de reparación de roscas V-COIL.

Para evitar que las roscas lleguen a agarrotarse, el tornillo y la rosca interior deben estar limpios, no presentar daños y ser compatibles entre sí. Si un tornillo ya se atasca al enroscarlo, debe comprobarse la causa.

Así, una unión atascada vuelve a convertirse en una rosca que gira con suavidad y sujeta de forma fiable.

Preguntas frecuentes sobre roscas agarrotadas

¿Qué ayuda a aflojar una rosca agarrotada?

Normalmente ayuda una combinación de limpieza, aceite penetrante, tiempo de actuación y movimientos cuidadosos de un lado a otro. En casos graves pueden ser necesarios el calor, los extractores o el taladrado.

¿Qué es un aceite penetrante?

El aceite penetrante es un aceite de baja viscosidad que puede introducirse en espacios estrechos. En las roscas agarrotadas ayuda a desprender o reducir el óxido, la suciedad y la fricción entre el tornillo y la rosca.

¿Se debe aflojar una rosca agarrotada por la fuerza?

No. Una fuerza excesiva puede romper los tornillos, redondear las cabezas o dañar las roscas interiores.

¿Cuándo debe repasarse una rosca?

Cuando, después de aflojarla, se siente áspera o está ligeramente dañada o sucia. Para ello necesitas el macho de roscar o la terraja adecuados.

¿Cuándo es necesaria una reparación de rosca?

Cuando la rosca interior ya no sujeta, está arrancada o ya no mantiene el tornillo de forma fiable.

¿Qué herramientas VÖLKEL ayudan con las roscas dañadas?

Para repasar daños leves pueden utilizarse machos de roscar y terrajas VÖLKEL adecuados. Si una rosca interior ya no sujeta, pueden utilizarse sistemas de reparación de roscas V-COIL.

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